¿Por qué un tatuaje vale lo que vale?

Seguro que muchos os habéis planteado esta cuestión alguna vez, así que vamos a intentar explicar en qué consiste nuestro trabajo para que podáis apreciar y conocer mejor cada etapa del tattoo que quieres tatuarte.

Bien, lo primero de todo es que como en cualquier profesión, un tatuador no es tatuador si antes no se ha formado. Cursos, seminarios, prácticas con su consiguiente compra de máquinas de tatuar y demás utensilios que se necesitan, que no son pocos, ni baratos. Esfuerzo y perseverancia que necesita tiempo y dinero y un continuo aprendizaje para poder ofrecer las mejores y novedosas técnicas.

Segundo, cuando un tatuador siente que ya es hora de dedicarse por completo a ello, tiene varias opciones, entre ellas trabajar en algún estudio, o quizás abrir el suyo propio. ¡Tacatá! Otra gran inversión.

De acuerdo, estamos en el estudio, aquí sueles tener a una persona que te recibe, atiende el teléfono, probablemente llevará los papeles, facturas, web y demás. ¡Por supuesto hay que pagarle!

Seguimos, los tatuadores:

  • Comenzamos el diseño,  normalmente fuera de las horas de apertura del estudio, que son en las que tatúan, es decir, trabajo para casa. Te lo enseñan, si no te convence, vuelta a retocar, a veces a volver a hacer, RECUERDO, todo ésto fuera del horario de trabajo.
  • Una vez conforme el diseño, se prepara el transfer que es un papel especial para poder “pegarlo sobre la piel”
  • Preparación de la sala y la mesa, esto ronda los 15 – 20 minutos.
  • Empezamos a tatuar, según el diseño, si es a color o no, la zona, el tipo de piel, etc. se tardará más o menos, de ahí que normalmente no se den precios cerrados pues es muy difícil de estimar su coste, por eso la manera más sencilla y justa es dar precio por sesión y/u hora.
  • Durante el tatuaje, se usan multitud de productos, todos ellos necesarios para que el tattoo quede perfecto. Muchos de ellos contienen principios activos beneficiosos para la piel, que evitan en gran medida que sufra más daño del que debiera. No olvidemos que un tatuaje produce una agresión en la piel. Además de desechables y consumibles de usar y tirar.
  • Una vez listo el tatuaje, tu tatuador estará ahí en los próximos días  para atenderte y aconsejarte con cualquier duda, o problema que pueda surgir hasta que esté completamente curado tu nuevo tatuaje.

A todo este trabajo se ha de añadir los gastos que conllevan mantener un negocio, alquiler, facturas, sueldos, etc.

Por supuesto, no es lo mismo usar materiales de primera calidad que optimizan un gran resultado que usar otros de dudosa calidad, o elegir a un tatuador con experiencia en el que sus tatuajes hablen por sí solos que a un principiante. Como dice el dicho, nadie da duros a cuatro pesetas. ¡Tú decides!

Besitos de Mousy.

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